En donde eso, no saben.
Y no digo que uno tiene que andar por la vida mariconeando dejando en claro que somos parte de la ola rosa, digo cada quien, En mi caso, no trato a mis clientes de mana, ni ando por la vida joteando, digamos que suelo dejarlo para los momentos de diversión con los cuates. Me caga cuando conozco a un tipo y no se le puede hacer un mínimo comentario jotero porque se ofende. Tipo: ¿cuántos hermanos tienes?. Dos, un hermano y una hermana. Ah mira, campechaneado el asunto. No, somos dos hombres, el hecho de que yo sea homosexual no quiere decir que yo tenga algo de mujer en mi. ¡RELAJATE CABRÓN!, no hay bugas (heteros) por aquí escuchando, una joteadilla tampoco te va a hacer niña, tranquilo. A lo que voy es que se me hace muy ridícula la gente que o aprende a reírse de sí misma o de su situación. Si no se pueden reír están perdidos. Así que amiga jotita, no te ofendas si te dicen tu nombre en femenino, o se refieren a tu novio como marido... eso no te deja de hacer hombre, aparte, agradece, porque te lo aseguro, te lo juro, te prometo y te lo atranco que todo eso, todo, lo están diciendo a tus espaldas. Así que jotea aunque sea por agradecimiento.
Y ya que hablamos de jotería, así como cierto bloguero del norte, parece que no tengo nada mejor que ir a ver Hairspray, me tiene encantado y esa tal Tracy no hace más que recordarme el momento en el que vivo en de parecer que ya no quedaba más tu vida se reacomoda y ordena, y no, uno sabe que no es por arte de magia, si no porque así inconscientemente. así lo has planeado. Y como diría mi gemelo Aleks... soy yo, mas fuerte de lo que pensaba.

