En donde se los dije.
Así es. Como lo predije, nos quedaremos sentadotes viendo como le dan el premio a la mejor película extranjera a Alemania. Acepto que lo dije en broma, pero fue lo que pasó. En fin. Se rumora que todos los Oscares, al paso del tiempo, representamos un motivo de vergüenza. Lo cual está chido para la industria cinematográfica nacional, pero me jode mi vida sentimental. Así que los propios, ya saben a que atenerse.
Vas a ver... pinchi shubidubiboy-ave de malaguero.Ando en una racha de mala suerte, o debo decir se me está regresando el karma por lo mala gente que he sido últimamente con los desamparados, limosneros, limpiaparabrisas y conexos que hay en mi pueblo. Pero no ha sido por mala leche, neto que ha sido puro accidente.
Primero fue un sordomudo que vendía libritos para colorear. Yo estaba al principio de la fila de coches en el crucero, pasó, me aventó dos libros y se fue. Ya ven que luego regresan, si quieres les das dinero y si no le devuelves los libros. Y en eso, green light. Y el morro estaba super lejos, o sea tenía que arrancarme con los libros sin pagar y vi que ya venía corriendo, pero me empezaron a pitar, y el carro de un lado estaba en la misma, nos miramos con cara de “al rato regresamos a devolvérselos” (¿que cara es esa?). Hoy día tengo mis libritos.
Luego, ahí por mi oficina hay una prueba viviente de que el amor existe. Una pareja de viejitos, muy muy viejitos. Están sentados, creo que la señora está ciega, y siempre esta ahí agarrada del brazo del señor, el cual canta unos boleros, pero con un sentimiento de aquellos cantinerescos, y cada uno con su vaso. Pues cada que los veo se me mueve el corazón y me dan ganas de chillar. Pues paso, traigo $5 en moneditas, me agacho, le doy unas al señor y cuando muevo el brazo para darle las otras a la señora… mi morral que lo traía super cargado en el hombro se me resbala y le cae al señor en el estomago. El cual claro dejó de cantar por el golpecín. La gente viéndome, yo creo que más de uno pensó que les estaba robando. Ahh perdón señor, perdón, perdón. Y el señor, no se preocupe, que Dios lo bendiga. La señora ni en cuenta. Pero bueno, luego les quiero hacer una foto y se las enseño.
Y por último (les digo que no he tenido piedad), este como no me da tanto remordimiento. Pues resulta que, no se si les han tocado los drogadictos que limpian parabrisas, y que si no traes lana te piden que el cigarrito, el refresco, o el pinito aromatizante, en fin cualquier cosa que se tome, coma, fume, o inhale que te vean. Pues cada que los veo, yo escondo el cigarro, porque llegan y te agandallan. Pues llega el fulano, yo escondo la cajetilla y a webo, me pidió cigarro, aunque le di 50c, y le digo sorry, lo compré suelto. Y me dice, acá con voz como la de Otto de los Simpson, que le diera lumbre, y en lo que me buscaba el encendedor, me dice que mejor le diera mi cigarro prendido y me lo cambiaba por uno nuevo. Como que no me latió la idea pero se puso el verde (ya notaron que me desespero con la luz verde) y dije pues ni pez, le arrebaté el cigarro (que para colmo era Camel) y me voy. Dije, ni pez, ya perdí un cigarro, porque no me voy a fumar éste (no es mamonada, pero si me daba kiki el cigarro del tipo). Y en eso me doy cuenta que se me olvidó una parte del intercambio, que era precisamente darle mi cigarro prendido el cual lo traía en la otra mano. Ahí si ni que hacerle, no creo que se acuerde hoy por hoy de ese incidente. Espero que no.
Así es la vida. ¿Y a donde creen que me retiro? Al gym. Ansina. Me quiero poner todo buenote para que al niño Guillo le de impresión cuando me vea en el super y me diga: Oscar, ¿te puedo invitar a salir? Y yo sonreír y decirle… no. No te creas GuilloBetillo.


