domingo, febrero 27, 2005

Nancy... ¡Eres única!

En el que cambio mi cama de lugar, y Clint Eastwood gana el Oscar.

Siempre supe que era buena idea seguir los pasos de San Clint Eastwood, hoy se llevó los Oscares. Bang! Bang! diría la Sinatra. De nuevo se lo negaron a Martin Scorssese, es el único contra que le encuentro al triunfo del buen Clint. Por cierto, esa fue de las pocas partes que pude ver. Me cagó la programación de hoy, no les bastó con poner a Big Brother y a La Academia al mismo tiempo, no… tenían que poner también los Oscares. Un trauma en el sillón. Pase más tiempo cambiando los canales que viendo algo. Hubo un momento en que perdí el interés. Por suerte en Galavisión estaban dando “Hasta el Viento tiene Miedo”, me quedé un rato viendo la peli. Lo peor era cuando los tres programas iban a comerciales. La ley de Murphy en todo su esplendor.
Al igual que Clint, hubo otro cowboy dispuesto a llevarse un Oscar este fin de semana. Not in my movie, diría Neve Campbell al final de Scream al cambiar su propio final después de dispararle a su exnovio, quien gasto su último aliento tratando de asustarla. Bang! Bang!... my baby shot me down.
El viernes, fue de sentimientos encontrados. La historia de amor acaba y por primera vez no siento necesidad de comenzar una nueva. Después del paseo por la montaña rusa, tantas vueltas, subidas, bajadas y una que otra vomitada, para después terminar en el mismo lugar, mas despeinado (en mi no aplica), mareado, y sin ganas de subirte de nuevo. Una semana después regresas a la feria y ahí esta la montaña rusa, alta, imponente, llena de luces, de gritos, esperándote. Ahora me preparo para ir a una nueva atracción. Muy agradecido por la emoción del juego, y aun con el corazón en el estómago. Bang bang, I hit the ground, Bang bang, that awful sound, Bang bang, my baby shot me down. ¡Eres grande Nancy!.
Como la más fiel de las lectoras de Cosmo, al siguiente día, seguí todas las indicaciones que leí alguna vez en la casa de mi prima. Reacomode los muebles y limpié a conciencia. Quité fotos, puse nuevas, y tirando todo. Al final mire mi cuarto y me di cuenta que las cosas están cambiado. La peli de la noche fue Santitos.
La nueva orientación por lo menos en esta noche no dio buenos resultados. Aparte que el teléfono sonó y sonó toda la mañana. No estoy o no te quiero contestar, ese es el mensaje que uno entiende cuando no te contestan… ¿porque remarcaban tanto? Comida familiar, me avisan que tengo coche nuevo y anuncio que me voy de Morelia. Tiempo indefinido.

lunes, febrero 21, 2005

La Pausini sabe lo que dice...

Yo ayer he entendido que
desde hoy sin ti comienzo otra vez
y tú...aire ausente
casi como si yo fuese transparente
alejándome de todo
escapar de mi tormento.

Pero me quedo aquí
sin decir nada...sin poder despegarme de ti
y eliminar cada momento que nos trajo el viento y
poder vivir...
como si no nos hubiéramos amado.

Yo sobreviviré
no me preguntes cómo no lo sé
el tiempo cura todo y va a ayudarme
a sentirme diferente...
a que pueda olvidarte
aunque es un poco pronto

Me quedo inmóvil aquí
sin decir nada...sin poder aburrirme de ti
y eliminar cada momento que nos trajo el viento y
poder vivir...
como si no nos hubiéramos amado

...como si nunca te hubiera amado
como si no hubiese estado así...
...y quisiera huir de aquí, quisiera escaparme.

Pero me quedo otra vez, sin decir nada, sin gritarte:
-¨ven, no te vayas¨
no me abandones sola en la nada, amor...

...después, después, después viviré
como si no nos hubiéramos amado.

...como si nunca te hubiera amado

jueves, febrero 17, 2005

Muero entre un millón de besos...

En el que me vuelvo cursi.
Hay días que parecen durar 36 horas. El 14 parece que fue uno de ellos. Por un parte porque entre ese día y el 15 no hubo pausa, el tiempo corrió hasta la mañana. “Un año más, es 14 de febrero, sin miedo amar, muero en un millón de besos”. El día empieza temprano, hay que ir a la escuela a vender globos y paletas. El pretexto es ahorrar para la graduación. Yolanda, Yalina y Paola, el otrora grupo de solterones resignados, fieles creyentes de que el amor no existe, fuimos los súbditos de cupido en esta ñoña proeza. Ya habíamos tenido una prueba piloto unos días antes. Las ventas de hoy estaban aseguradas. A la vendimia se nos unió, o unimos, el Vego, o sea, Ricardo, o sea el novio de Vega, o sea el novio de la prima de Yolanda. Hubo de todo tipo de clientes, desde los que querían que los dejáramos de molestar y nos compraban una paleta de un peso, a los que llevaban globos y globos desinflados para dar la sorpresa. Los que compraban para regalarlos en ese instante a las vendedoras, las niñas que los mandaban en secreto al morro que no las pela. Yo no me puedo quejar, de algunos ojitos, de alguna sonrisita, aunque no compraran nada. O sea, la dichosa vendimia valentinesca, sirvió también para ver el ganado y material del turno matutino, escuchar como hablan y se expresan los que pasan sin nombre. De ahí a CU, pero los webones de la michoacana, siempre esta de vacaciones, así que aparte de nosotros no había un alma. Un poco de pizza, cortesía de la Reina, y un paseo por el centro comercial, y pues ni pez, de regreso a la escuela, ahora nos toca hacer de alumnos. Ya nos parecía que el día había durado mucho. Después de despertar, comer, ir a la escuela, regresar y dormir, una actividad extra es demasiado a estas alturas.
Ya en la noche, a ver a los niños. Mis amiguines. Vinicio, Miguel, Sidartha, Amarabi y Pedro; Irad también me acompañó. Solo faltó ver a Martita, mi best friend 4ever, a Robert, mi bestia al volante, Ya de regreso con los de la escuela, cerveza tras cerveza, toda la recaudación se la llevó el vicio, da igual, será el último 14 de febrero que pase como estudainte despreocupado, asi que esta vez, gastar midinero en cerveza, valió la pena. Debo admitirlo, se me subió un poco. Pedísimos, nos dirigimos a las rojas con todo y los de otro salón que estaban por casualidad en el mismo lugar que nosotros, sus caras de susto no tbieron precio.
Pero la mejor de las partes llegó de madrugada. El lugar secreto, el de siempre y Adrián. Ya de madrugada, cuando no había nadie. When the friends are gone, when the party is over, we still belog to each other... ¿Tu también vienes pedo?. Leve, pero muy contento. Un largo abrazo, como si no nos hubiéramos lastimado antes, como si nadie existiera. Como en un día cero.
De pronto empiezo a sentir que me había equivocado en la concepción que tenía de mi mismo. De pronto, lo que ayer me hacia sentir pequeño, lo veo tan lejos, como la carretera cuando el avión despega. De Morelia, de Mexicali, de Paris… de Londres. Cuando ya no queda nada que ver en la tierra, y te dedicas a ver las nubes o mirar de cerca lo que tienes cerca. El aterrizaje será forzoso. No le temo. Hoy estoy preparado para tocar la tierra de nuevo. Y Ely Guerra vuelve a cantar: y la flor sobre la herida que ha dejado, la tristeza del vacío indeseado, es la flor que va subiendo en la marea de mi piel, y al olvido de los días, imagino tus caricias... mis errores, forman parte del pasado.

jueves, febrero 10, 2005

El Reencuentro...

En el que Adrian se me aparece vestido de vaquero.
De esas veces que no sabes porqué vas a una fiesta si no fuiste formalmente invitado, ahi estaba, desencajando completamente con todos. En una época cercana al carnaval es normal el disfraz. Unos pasos adentro de la fiesta en un terreno desconocido, con un anfitrión desconocido, una pequeña figura de negro con detalles en azul se acerca a mi... Oscarito, ya regresaste... detrás del antifaz reconosco a quien ahce unos meses podía ser mi rival, mi enemiga, la misma que que levantó una muralla entre todo lo que tenga que ver con ella y todo lo que tenga que ver conmigo. La misma que más tarde se confesaría como una buena perdedora. Uno de los dos debió ser sensato, y yo soy un mal ganador. Con Ceci, la ex, la dueña, la novia, me di cuenta que había ganado. Una selección de futbol me cierra el paso, sin intención claro, pero si logran hacerme sentir un poco incomodo, lo cual me lleva a refugiarme lejos de todos ellos, y cerca de la puerta de la concina. Y ahí estas tu. Ambos con cerveza en mano. Tu, de Cowboy... vaquero de medianoche, rápido y mortal. En una peli de terror, poco valen los consejos del buen Clint, te doy la espalda, y salgo al patio. La música tan alta, la gente extraña, no era un buen ambiente para un primer encuentro después de tanto tiempo. Un director de una pelicula que lleva 24 años filmándose, que ha pasado por todos los géneros está acostumbrado a arreglar todo para un buen climax. La escena clave, el retrato perfecto, nítido, limpio, solos. Como si la escena hubiera estado escrita, te acercaste. Era la primera vez que tu disfraz se limitaba a la ropa. Disparas una mirada, y respndo con ua sonrisa... que chido, la batalla termi´nó. Porfin, ya no hay que pelear contra nadie. Ahora, emepiza la reconstrucción. Dejar el lejano oeste. Esta vez no hay límites.
No me cansaba de verte, pero la fiesta seguía. Renata era la anfitriona comodin. Igual se paraba a bailar en la mesa como animadora de hotel, que hacia tubo. Le bailaba a hombres y a mujeres, hacia filas de conga que imitaba a Shakira o a Cher, su personaje en esa noche. Como en mis mejores noches cachanillas, tomé cerveza como si fuera agua. Confirmación del tiempo de paz que vivo. Me puese happy. No lloré, no patalié ni cometi ninguna estupides. Denuevo puedo decir, abiertamente y con todas sus letras.. siento bonito.

miércoles, febrero 09, 2005

Nuevos Aires.

En el que me da el down de año nuevo.
Nuevo año, nueva peli. ¡Luces!, ¡Cámara!, ¡Acción!. La cámara hace un travel-in desde un full-shot de un studio de tele (o como me diría Marc, un plató de televisión) hasta llegar a un médium shoy de un hombre vestido de negro, de espaldas, da la vuelta y la cámara lo sigue hasta llegar a un close-up. Salida a blancos. Se fue uno de los primero sueños que tuve este año. ¿Quién será ese hombre?, un nuevo pretendiente, el próximo novio, el actual, el pasado, el que deseo olvidar, el que se aferra en mi mente.
La salida a blancos me hace despertar, estoy en la cama de mi prima, con ella a un lado, dormida, roncando, despues de unas semanas, era la usual. No me di cuenta cuando ya tenía que empacar para regresar a casa. No me levanto, repaso mis propósitos de año nuevo y los catalogo en: Propósitos de cada año que nunca cumplo. Propósitos debut de este año que tampoco cumpliré. Propósitos que no cumpliré por imposibles. Propósitos que no me interesa cumplir pero que los formulé por completar las 12 uvas (en este año nuevo, por cierto, no hubo uvas, pero si dos hidalgos de Boones de durazno, con tal cosa, la peda estaba asegurada). También pedí 12 deseos. No recuerdo cuales son… ¡ah si! Son los que no se me cumplieron el año pasado.
Mi prima se levanta, sin darse cuenta que como casi cada día yo ya estaba despierto, a veces tirando una lagrimita, y otras como este día, pensando en los proyectos a futuro y en los amores perdidos pero no olvidados. Ya cumplía más de tres semanas en Mexicali. Es curioso como uno no puede escapar de su destino. Aparte de mi ropa, mis compactos, mis libros, mi diario y mi pomada para la ciática, me lleve a tierras cachanillas a todos mis fantasmas. Los presente con los nuevos monstruos adquiridos en el viaje. Este año, la peli será de terror. Será suspenso y será thriller… una d’espantos.
Agradezco en estos días, como siempre la atención de mis primas. Que para aquí, que para allá. Vamos, venimos. Oyuki (mi prima, la menor) abre la puerta de su cueva (el castillo de la oscuridad) y yo entro casi sin permiso. Mientras Keyko aporta algo a mi vanidad. En ese aspecto no me puedo quejar. Un poco de risa aparece en mi al recordar a mis sobrinos, los mierdamis, el mandril, el lechón y el púber. Claro siempre hay roces… pero, pues para eso somos familia ¿no?
Me hago el recién levantado, y camino a la sala, me hecho a ver la tele, mientras ella propone bajar a buscar desayuno. Horas más tarde llega Roberto. A estas alturas me es normal verlo sentado en la computadora… a veces creo que es un accesorio de la pc. Aun no legaba Ensenada, pero ya había pasado año nuevo. Solo yo me entiendo cuando digo, que uno nunca sabe cuando se puede estar peor. El héroe del comic, esta vez no pudo detener mi caída. Esta vez el superhéroe no acudió al llamado de ayuda. Porque no le interesó, porque no lo escuchó, no se dio cuenta o como confesó tras varios vodkas porque le deba pena. No recordaba que los héroes de comic no involucran sentimientos. Me encanta como salvan al mundo, mientras le rompen el corazón a alguien. Finalmente son de papel. De nuevo mi falta de memoria. Un cowboy te mata sin tanto alboroto, no se anda con medias tintas. Son buenos que navegan con bandera de chicos malos, y no que prometan salvar tu vida mientras caes.
Por otro lado están los amigos. Los clásicos, Fausto, Edgar, Chuy Esponja… los anunciados como el Chuyo, los nuevos como Francisco, el Sergio, las dancers. Sopresas para bien o para mal. No fueron días en los que mi mente y mi corazón estuvieran en perfecta sincronía. Talvez por eso deseaba regresar a casa. O porque los fantasmas pesan más en esta temporada dedicada a ellos. El hombre del sueño.. sera un héroe o un cowboy... o será que porfin no será un personaje.